Mundo Obrero

CÓRDOBA

La feria de IPV Argüello: la solidaridad en medio de la crisis

Se llaman a sí mismos "los olvidados", los feriantes de IPV Argüello son expresiones de la lucha día a día en pos de una vida digna.

Sábado 30 de julio de 2016 | Edición del día

IPV Argüello está en la zona norte de Córdoba, detrás del canal maestro. Cruzás un puente y por sus calles de tierra entrás al barrio, parecido a muchos otros de la ciudad que para el discurso oficial sólo son una zona marcada de rojo indicando su alta "vulnerabilidad social", un eufemismo para aportar al relato de la inseguridad y el delito en la ciudad.

Es sábado y en el playón del barrio sorprende una multitud organizada en una feria, “socialmente un impacto” como nos decía Lucas, un joven de 27 años. En la semana es una extensión de tierra casi desértica donde los niños y jóvenes juegan. Los sábados se transforma, a las 6 de la mañana se prende el fuego para arrancar con el locro mientras cada familia comienza a armar su puesto esperando que sea un día de suerte.

Múltiples colores, músicas que suenan desde distintos puestos, aromas a comidas, podes encontrar desde hilos y agujas hasta equipos de radio, artesanías, ropa usada y nueva…. todo lo que se te ocurra.

Una Feria que crece para enfrentar la dura realidad

La feria comenzó hace más de 10 años, arrancó siendo una cuadra, donde siguen colocando sus puestos las mujeres que dieron el primer paso, y hoy se encuentran acompañadas por cientos de puestos y familias que llenaron el playón central del barrio expresando la necesidad de parar la olla.

Un lugar de encuentro, entre risas y una cruda realidad. Un fenómeno que la misma gente de la feria nos contaba. “Hay una buena comunidad entre la gente de la feria, nos ayudamos entre nosotros” nos decía Jorge “Cada uno se ubica en cualquier lugar que no esté ocupado, y listo”.

En el intercambio con los feriantes pudimos observar que la feria viene creciendo en los últimos años y que es expresión de una difícil realidad, obligados de ir en feria en feria para poder subsistir ante la falta de trabajo o con suerte un trabajo precario que no alcanza para llegar a fin de mes. Es por eso que integran la feria no solo la gente del barrio y barrios aledaños, sino que también hay gente de toda Córdoba. La edad oscila entre los 16 y 60 años y en su gran mayoría mujeres. Muchas de ellas venden la ropa que sus hijos ya no usan para poder comprar otra.

Muchos se vieron obligados por distintas situaciones a cerrar sus locales y encontraron en la feria un espacio donde vender lo que hacen o revender lo que compran o vender lo que ya no necesitan. Feriantes de muchos barrios que encuentran en la feria un lugar donde poder salir adelante.

Protagonistas de la Feria, las voces de los olvidados

Los protagonistas nos contaban del crecimiento de la feria, un reflejo de la pérdida de empleo en las épocas de crisis económicas, más puestos y más gente que va a comprar, como nos decía Belén “cada vez viene más gente porque acá consigue más cosas baratas y se usa más lo usado que lo nuevo”. María nos contaba que vienen de los locales a vender acá “En los locales del centro la mayoría ya no compra. La gente del barrio no va al centro, y lo venden acá. La gente busca lo más barato”.

También los jóvenes son parte de la feria, como Lucas, un joven de 27 años que tras el cierre de su local no ha podido reabrirlo “Yo muchas veces he querido volver a abrir, intentar y con el tema de impuestos no se puede. Hoy en día para poner un negocio te piden recibos de sueldo de 20 mil en blanco que mucha gente no tiene. Las ayudas a las Pymes son una mentira”. Hace dos años que Lucas se la rebusca, tiene una “vida de feriante”. Nos contaba la dificultad en conseguir trabajo “No pude agarrar trabajo en blanco, sólo en negro, te pagan dos monedas y te tratan de esclavo“.

Jorge, un hombre de 60 años del barrio nos decía “para el que trabaja siempre es duro, todas las medidas de cada cambio de gobierno han sido siempre lo mismo. A mí nunca me dieron nada, tampoco lo fui a pedir”. En el mismo sentido Daniela nos decía ante la situación de los tarifazos “Es un caos, cada vez el país se va para abajo y los grandes políticos se enriquecen más”.

Silvia, madre soltera con 7 hijos, con gran fortaleza en sus palabras y una solidaridad que conmueve nos decía “Así como a mí me ayudan yo también ayudo a los demás. La ropa que no vendo la dono a gente que la necesita, porque sé lo que es… Vivo de esto y la voy peleando”.

Luego de horas recorridas en la feria, escuchando historias y anécdotas, hay una frase que nos queda resonando “Somos los olvidados” por eso con esta nota intentamos que se escuchen estas voces que expresan la solidaridad entre trabajadores, entre los que menos tienen y se la rebuscan para resistir.

Invitamos a seguirnos enwww.laizquierdadiario.com y a que te sumes con tus denuncias y comentarios a nuestro whatsapp 351-6631520. Es tu diario, pasalo y difundilo.







Temas relacionados

Córdoba   /    Trabajo informal   /    Crisis social   /    Córdoba   /    Mundo Obrero

Comentarios

DEJAR COMENTARIO